Empiezan a salir los primeros datos del censo del 2020, donde el INEGI a pesar de la pandemia y sus restricciones logró concluir el conteo de la población, sus actividades y sus principales formas de vida.

Un dato sumamente interesante es que el país, ya no creció poblacionalmente hablando, somos según el conteo 126 millones de habitantes en la nación, la credibilidad del instituto está a prueba, quizá una de las instituciones autónomas de prestigio en todo los niveles de gobierno.

Si la población se estimada en 130 millones, el decremento fue sustancial, menos de 6 millones de mexicanos, más los 400 mil fallecidos por Covid-19, y las muertes violentas no sumadas, que ya dan un dato de algo así como 300 mil, desde que se tienen datos y fórmulas de conteo.

Sin embargo, aparejado a estos datos, existen otros no tan alentadores, como la caída en el consumo, la contracción económica nacional en un 4%, y el decrecimiento hasta en un 8%, es decir el país retrocedió en muchos aspectos, unos por la pandemia y otros por políticas erróneas y desastrosas como la de regalar dinero a la improductividad.

Ahora el principal caos es la falta de vacunas, porque siguiendo la tónica este plan emergente de vacunas, es todo un desastre organizacional, a tal grado que ya se empiezan a rumorar la nula eficacia de la vacuna sin que esta sea la culpable de decisiones políticas erráticas.

El asunto del covid-19, su vacuna y decisiones en su entorno, también tiene consecuencias geopolíticas, pedir ayuda a Rusia y su presidente Vladimir Putin, es una afrenta a los Estados Unidos, nuestro principal

socio comercial y palanca para nuestro crecimiento económico.

La intromisión de Rusia a través de una vacuna, puede traer consigo una serie de acontecimientos económicos y políticos en corto plazo, si bien es cierto que en el último censo habremos menos mexicanos, también cierto es que, la economía es un desastre, y la confianza en nuestro país caen como hojas de árbol en otoño.

La desesperación del gobierno federal, y su sistema de vacunación, deja claro que no tiene control sobre las mismas, deja claro al pedir ayuda a Rusia, que lo que más le interesa al presidente son las elecciones, que los rusos metieron su cuchara en la elección de Donald Trump, y que su participación en las vacunas, sería un boleto sin restricciones meter sus narices en una democracias con miles de hoyos negros y pendiendo de hilos frágiles.

No crecimos en número de habitantes, pero tampoco en lo económico, en la política, el presidente Obrador, insiste en llevar las contras al presidente Biden. Y a sus decisiones ejecutivas, en vez de trabajar como región, nuestro ínclito presidente, se alía con los enemigos de Estados Unidos, y deja claro la retrógrada y nula visión del mundo, en las perspectivas del presidente mexicano.

No crecimos, en habitantes, pero si en muertos y errores, no crecimos en lo económicos, pero si en promesas y pifias políticas, no crecimos en el consumo interno, pero si, el gobierno regala dinero a lo improductivo, sólo las exportaciones se salvan esas si crecieron, y también creció la incertidumbre en la respuesta política de los Estados Unidos.

Al tiempo.

De Aquello y lo demás…

Cuando Gerardo Peña compitió por primera vez en territorio electoral, fue hace ya 13 años, la experiencia en esos momentos, era menor que en la actualidad, su paso por el gobierno federal, en importantes puestos y como colaborador cercano en el senado de la república, le dieron la experiencia necesaria para la contienda.

Del joven de 2007, al actual líder del congreso hay diferencias notables, una de ellas es la experiencia política y organizacional en

campañas electorales, que le permiten actuar ser el aspirante a distrito II federal, territorio difícil, pero que dará frutos al esfuerzo y trabajo de ganador.

Con mucho movimiento y operatividad, se encuentra el DIF Reynosa, desde el reingreso de Carlos Peña Ortiz, como presidente del sistema, la dinámica de trabajo ha sido ardua y eficaz, todos los días cientos de familias reynosenses, sienten y viven los esfuerzos en ayudas que otorga el DIF.

Carlos Peña Ortiz, es un joven entusiasta que después de graduarse de Harvard, en una maestría, regresa a su tierra a servir y encabezar los esfuerzos del desarrollo familiar y social, obras que desde Palacio Municipal, se han convertido por parte del edil Maki Ortiz, en pieza clave para el resarcimiento del tejido social de las familias de Reynosa.