Polvorín Por: José Ángel Solorio Martínez

 

 

POLVORIN

***El regreso del molonco…

El enano del mal –así conocen sus detractores al alcalde de Tampico, Gustavo Torres Salinas- ha regresado a las andadas. Enfebrecido por las permanentes lisonjas de sus empleados, ha decidido que él es la única persona capaz de abanderar al PRI para la diputación federal con cabecera en el puerto. En los últimos días, ha implementado un plan en las colonias populares para desplazar a los dirigentes naturales: ha convocado a elecciones para Comités vecinales.
¿Llamar la sociedad a organizarse es indebido?..
Por supuesto que no.
Lo incorrectamente político es el método del liliputiense: la autoridad municipal ha establecido una cuota de ¡9 mil 600 pesos por el registro de cada planilla!..
La medida, a opinión de los dirigentes populares auténticos tiene la finalidad de que sólo los candidatos afines a la Presidencia municipal se registren y así posicionar en la estructura territorial tampiqueña a puro amigo del molonco.
El truco, también tiene una orientación económica: esos organismos sociales manejan fondos del ramo 033; fondos que serán rasurados dicen en la alcaldía, “para la campaña del presidente municipal”.
Los efectos políticos del agandalle del alcalde jaibo son de efectos devastadores para la gobernabilidad del PRI tampiqueño. Esa estructura, en buena parte obedece a la influencia de Magdalena Peraza Guerra. Es decir: se avecina un choque de trenes entre las diversas facciones tricolores porteñas.
El miniaturesco presidente, perdió la orientación. Asegura que Peraza Guerra podrá ser candidata, pero nunca diputada federal. A ello, hay que sumar que en sus sueños de opio ha roto alianzas con la mayoría de sus aliados, incluyendo a Homero de la Garza y Antonio Martínez Torres, a quien dejó de contestar el teléfono.
La ingratitud y la deslealtad del chaparro maléfico…
…son inversamente proporcionales a su estatura.